. Con sabores a casa: receta de huauzontles en salsa de pasilla, Dile adiós al frío con estos estilos de cerveza, Tostada de insectos. Oriundos de la Sierra Gorda de Querétaro y el Valle del Mezquital en Hidalgo, estos insectos se colectan a mano uno por uno y deben estar en su punto exacto para tener buen sabor. Además de esto, los mayas lacandones cuidan su desarrollo para no comprometer a la especie ni a la miel que producen. James Beard, ¿qué premian los Óscar de la gastronomía? Recibe infomación sobre eventos, escapadas y los mejores lugares de México directo en tu correo. Los acociles son crustáceos de agua dulce que crece principalmente en la zona del Altiplano y en Veracruz. ¿Alguna vez has visto esos escarabajos enormes negros con una especie de trompa parecida a la del rinoceronte? Chinicuil o gusano rojo de maguey. En la selva Lacandona yace una de las pocas avispas mexicanas con la capacidad de producir miel. Lo que sucede es que esta variedad se alimenta de la melaza de ciertos árboles y concentra todo en su cuerpo que va creciendo conforme come. Hoy en día se comen marinadas en limón y chile simojovel, una variedad fresca y pequeña del estado de Chiapas. Son unos escarabajos de tamaño medio con manchas rojas en el cuerpo. Generalmente se colectan poniendo trampas de heno en la superficie de lagos y ríos y son una gran fuente de proteínas. En Guanajuato también se prepara un mole de tantarrias que es endémico de la cultura otomí. Esta costumbre está relacionada con la creencia de que las almas de los muertos regresaban a convivir con sus seres queridos y se comían para convivir con esa persona ausente. Nuestros antepasados se encargaron de convertir a estas pequeñas criaturas con un alto contenido proteínico en deliciosos y nutritivos manjares. En el mundo de la entomofagia nos pintamos solos y es que, aunque los chapulines y los gusanos de maguey acapararon la atención, hay muchos más insectos que se comen en México. Actualmente sirve como sustituto de proteínas y también se puede agregar a las tradicionales tortitas que acompañan a los romeritos. Tiene un sabor muy similar al pescado y aporta algunos toques umami y de acidez. Además de que su alto contenido en proteínas y minerales lo hacen una súper comida, los gusanos de maguey son deliciosos al ajillo, fritos o en taquitos con guacamole. Pero antes de hacerles el feo y evitarlos a toda costa, te tenemos algunos datos: Hakuna matata . Son las larvas de un tipo de mariposa, es parecido al gusano de … Imagínate un camarón reducido a su mínima expresión. Estos gusanos viven en las cortezas de los árboles de Chiapas y justo ahí es donde se capturan. A diferencia de la mayoría de los insectos, estas hormigas se utilizan para extraer miel que ellas mismas comieron. Por un lado, es un alimento tradicional de los pueblos mesoamericanos que trascendió hasta hoy por lo especial de sus sabores y lo nutritivos que son. Hoy en día los cocopaches son un delicioso complemento para las salsas o un crujiente relleno para unos tacos con limón sal y aguacate. Aunque también se pueden comer crudos, la mejor forma de probarlos es fritos en manteca y mezclados con huevo para el desayuno. El distintivo sabor de la chinche las hace perfectas para incorporas en una salsa molcajeteada. Una de las joyas de la gastronomía de Guerrero y el sur de Morelos es este animalito que tiene la peculiaridad de poderse comer vivo. Sin embargo, los puedes encontrar todo el año en platillos como el elote tatemado con mayonesa de café y chicatanas del Molino El Pujol. Cuando pensamos en insectos lo último que  se nos viene a la cabeza es la palabra comida. Se considera una comida de festejo ya que encontrar estos panales no es nada sencillo. Estos son muy caros porque se encuentran en zonas a las que solo los conocedores del área pueden ir. #tantarria #mezquite #insectoscomestibles #otomies #gourmet #cocinamexicana, A post shared by Xondhita Gastronomía (@xondhitagastronomia) on May 27, 2019 at 6:58pm PDT. Por otro, la cultura gastronómica ha puesto en mayor valor otro tipo de proteínas que resultan más amigables a la vista que los insectos.